miércoles, 4 de agosto de 2010

Niagara Falls



Segunda parada: Cataratas del Niágara. Un espectáculo digno de admirar, el ruido de la catarata te ensordece. Impresiona sobremanera el caudal de agua que se desprende segundo a segundo por la catarata, sin descansar, sin cesar.
Nobleza obliga, después de ver las cataratas del Iguazú, estas quedan un peldaño menos impresionante, pero no deja de ser espectacular como un Río como el Niágara, se parte en dos súbitamente.
El entorno parece Disneylandia, todas las cadenas hoteleras importantes están representadas, casinos, restaurantes, tiendas, aparcamientos, centros comerciales, da un poco de vértigo ver la maquinaria consumista tan en crudo.
Hicimos uso del "Maide of the mist", el barco que te acerca de la cascada, y lo disfrutamos...vaya si lo disfrutamos: http://www.youtube.com/watch?v=TnFLzEDPMXE

Entre copas y artículos navideños
















El lunes nos reencontramos con Irene y Linda, dos amigas del Vaughan Town del año pasado. Tan encantadoras como siempre y tan hospitalaria como buenas canadienses que son, nos invitaron a ir a "Niagara on the Lake" y "Niagara Falls".
La primera parada fue "Niágara on the Lake", un idílico pueblito plagado de casas que rondan el idílico precio del millón de dólares. Es, sin duda, un auténtico pueblo de película, lleno de flores, casas de madera, con un hermoso lago, heladerías a cada paso y pastelerías increíbles.
Entre sus muchos encantos y atractivos, llama la atención una tienda, "Just Christmas", llena de detalles y objetos difícilmente definibles cuyo punto en común es la Navidad, digamos que han hecho suyo el lema de "Navidad es todo el año", y se lo han tomado en serio, porque realmente está abierto todo el año, abierto y lleno de gente.
Después de comer y de camino a las cataratas, paramos en una bodega. La zona del Niágara es famosa por la producción de vino, el tipo de vino más conocido es un vino que llaman "Ice wine", muy dulce y de uva blanca, por lo visto tiene un sabor muy caracterísitico que se consigue a partir del procesamiento de la uva congelada por el frío del invierno. Hicimos una cata en una bodega, cuatro copitas que dio solo para oler el vino, la ronda salió 34 $, aquí los que se quedaron helados fuimos nosotros (más que las uvas digo)

domingo, 1 de agosto de 2010

Blue summer, blue bikes...


Toronto tiene un lago, y el lago tiene isla, en realidad islas, un archipiélago.
Los lugares más interesantes de este archipiélago son Ward's Island, Hanla's point, Central Island y Algonquin Island.
Fuimos en ferry hasta Central Island, desde ahí caminamos unos 20 minutos hasta el lado de la playa, donde alquilamos unas bicis azules. Esta primera parte esta muy transitada, llena de familias unidas a sus barbacoas por un vínculo que supera todo lo imaginable, es decir, familias con valores.
Desde ahí fuimos hacia Ward's Island por un paseo entarimado junto a la orilla del lago, las vistas son espectaculares: la inmensidad del "lago como mar" interrumpida por barquitos de vela y canoas.
Después, cruzamos a Algonquin Island, a donde se accede gracias al puente de madera que sale en la foto. Las vistas de esta isla son aún mejores, desde la costa se ve Toronto, lago de por medio y está repleta de casitas espectaculares, casitas de madera con jardines inmensos que dan al lago.
El paseo siguió hasta Hanla's Point, pero el resto ya no es lo mismo, es un paseo muy agradable, pero después de las casas de Algonquin Island y de su "ventana al lago", el trayecto se vuelve más monótono.
Dejamos las bicis y de nuevo al ferry en Central Island que nos devolvió a Toronto, un paseo imprescindible que casi nos perdemos. Sin duda, lo hemos disfrutado.

Torontontero!!!


Hoy le tocaba el turno a la Canadian National (CN) Tower, un gigante de más de 500 metros y algo mayor de 30 años que vigila la ciudad, el lago y en los días claros las cataratas del Niágara y el lado americano.
Es en muchos sentidos la referencia de esta ciudad y es que esta mole impone, impone desde abajo e impone desde arriba.
Según Laura, "cuando uno sube, descubre que el juego del Hotel está inspirado en esta ciudad", y realmente los edificios de la foto parecen sacados del Hotel, el más grande de los edificios queda chiquito desde arriba.
Aprovechamos la ocasión para acceder a la parte que tiene suelo de cristal, I M P R E S I O N A N T E!!! sobre todo cuando estás en el cristal, apretando los diente porque ves 500 metros de vacío a tus pies, 500 metros de nada, 500 metros de aire y un niño se pone a saltar con todas sus fuerzas en el cristal de al lado, esta infancia no tiene aprecio por la vida.
Muy interesante la experiencia y las vistas, y realmente desde la torre más alta de Toronto se ve Torontoentero.

Kensington Market


Existe un mercado al "north west" de la "downtown", un mercado peculiar e interesante, siempre vivo y rebozante de dinamismo, es Kensington Market.
Tiene tiendas de ropa muy "multiculti", comida latinoamericana, europea, americana, tiendas de porquerías inútiles de las que se venden, panaderías artesanales, viejos rockeros, hippies, alternativos...
Las casa están bastante viejas y decrépitas, seguramente derriben varias en los próximos años (el plan ya está aprobado por el gobierno local) y los locales no brillan por su limpieza.
En definitiva, un mercado bastante desaseado, con gente de dudosa reputación, con olores inidentificables, rincones insospechados, tiendas difíciles de describir, en fin, si pasan por Toronto, no dejen de pasar por Kensington Market.

Chinatown


No es china, es el centro de Toronto, pero parece otro país diferente, en otro idioma, con otra gente y otra comida.
Puedes encontrar de todo, barato y chino, claro.
Incluso hay un centro comercial chino, el "Dragon Mall".
Hay mucha gente y mucha animación, he de confesar que no es el barrio que más me gusta pero es muy interesante.
Ocupa varias manzanas a lo largo de Spadina Ave. y merece la pena darse una vuelta.

Green car


Llegó el coche ecológico a Toronto. Un nuevo concepto de green car.